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Full text of "Cervantes; ensayo sobre una sociedad literario-internacional"

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Nin Fr5.as, Alberto 

Cervantes; ensayo 
sobre una sociedad lite- 
rario- inte rnac i onal 



I Pequeños Ensmos de :Lit®b atura 



&V, 



Filosofía- Contemporáneas 



ÍCERVANTES 

ENSAYO SOBRE UNA SOCIEDAD LITERARIO - INTERNACIONAL 



POK 



Alberto NííQ-F^as 



■< Cervantes fué un bóme auto-i tío haber escri- 
t-» su obra maestra. Su vida ofrece el raro ejem- 
plo de las in;ís altas virtudes que honran á la 
hunianidad: coraje intrépido en el pelii^rn. pa- 
ciencia y abnegación en la desgracia, probidad y 
resignación en la pobreza, extrema indulgencia 
aunada á un hondo conocimiento del corazón hu- 
mano — tales son las virtudes que ese gran hom- 
're ha lega<lo la humanidad. » 

DircroNARio dkl Siglo XIX. 



MONTEVIDEO 

MARCOS MARTÍNEZ— IMPRESOR 

Calle Buenos Aires, núm. 155 

19ÍX) 



Pequeños Ensayos de Literatura 

Y 

FILOSOFÍA Contemporáneas 



-7Í<:- 



CERVANTES 

ENSAYO SOBRE UNA SOCIEDAD LITERARIO - iNT^UflAClONAL 



POR 



2^1berto Nir^-Fria^ 




I. Consideraciones preliminares, delineamien* 

to de la Sociedad y su misión social. 
n. Esbozo de la Sociedad. 
UI. Apéndice: opiniones y adhesiones. 



MONTEVIDEO 

MARCOS MARTÍNEZ— IMPRESOR 

Calle Buenos Aires, núm. 155 

1900 



DEDICATORIA 



Dedico este ensayo y los que seguirán á la 
memoria de Taine. 

¡Te saludo con la humildad en la naturaleza, 
en su reino infinito, del que formas parte como 
príncipe intelectual. Tú la quisiste como una 
madre á sus hijos; tú la estudiaste con el mismo 
afán con que el químico la analiza en el labora- 
torio, tú la comprendiste como Marco Aurelio, 
el gran consolador de tu espíritu, cual Pascual, 
prototipo de tu genio! 

Quisiera para todos los que sueñan con lo 
bello, proyectan las reformas sociales, reflexio- 
nan sobre el pasado, el presente y lo futuro, 
que invocaran tu nombre insigne junto al título 
augusto dado á lo hecho por la Divinidad — la 
naturaleza. 

Quisiera intensamente que esta América, 
tierra virgen, te nombrara égida de su intelec- 
tualidad, porque la civilización futura está de 
acuerdo con tus concepciones grandilocuentes 
sobre el empleo de la ciencia; hay en ellas un 
arte, una moral, una, política, una religión 
nueva. Hoy por hoy es nuestro deber y la preo- 
cupación más noble, buscarlos. 

Guíme tu genio, el genio de la Francia y el 
de la Inglaterra inmortales. 



4 DEDICATORIA 

La moraleja grande que destilaran tus obras 
la resume el pensamiento siempre novel del ex- 
celente ^rínci'pe. «Estad en armonía con el cos- 
mos.» 

Esta frase que contiene en germen todas tus 
aspiraciones será también la guía sabia que sal- 
varía á América. Esta inmensa nación necesita 
conformarse con las leyes naturales que tortura, 
con la lógica que estropea, con la experiencia 
de los pueblos superiores que menosprecia, si 
aspira á la grandeza, á la superioridad, á la 
expansión fecundas. 

^. 9/ín J'rías. 



CERVANTES 



EKSIIO SOBBE ÜSl SOGIEDiD LITEBIBU ISTEEXlCIOXiL 



c La reforme fies idees finit par reformer le 
reste, et la lumiére de Tesprit prodiüt la serení • 
té du coeur. Litt Aiiglaise. »— Tai>-k- 

« Quien siente ó sabe que necesita descan- 
sar'»* , . . casas hechas sin manos para que moren 
nuestras almas. » — Ruskin. 

c El alma de América debe replegai'so á la so- 
ciedad europea y á su espíritu ma?níficaiiiente 
estudiado por Ta'íne para que surja de la supre- 
ma imitación, la civilización grande y fecunda 
del porvenir Sudamericano. — A. N. F. 



De mi alma impotente sale un grito inmenso: 
servir Á mi raza. Desde mi estudio con la ima- 
ginación siempre fija en grandezas lejanas para 
mi continente^ pienso en algo que está relacio- 
nado con mis fuerzas y gustos para levantar 
entre nosotros el genio de España, que duerme 
el sueño más profundo, pero esperemos el más 
fecundo. 

Durmiendo se elaboran grandes cosas en el 
organismo animal ¿porque no también dentro 
del cuerpo social desde que en todo prima una 
armonía divina? 

Siempre que reflexiono hondamente, no sabría 
explicarme el por qué luce en mi memoria el 
recuerdo del gran Gladstone que fué encontrado 



6 CERVANTES 

leyendo una novela de Gualterio Scott en el 
momento mas crítico de su vida política. Se 
discutía con pasión el Home Bale Bill en un 
salón anexo. Jugaban cerca con su mas caro 
ideal, no obstante disipaba las angustias de un 
fracaso inevitable distrayendo su imaginíición. 

Trasportad este hecho á la vida popular y 
veréis como mientras cada cual sigue con pas- 
mosa indiferencia su senda oscura ó luminosa 
los grandes trastornos se elaboran en la con- 
ciencia nacional. 

Tan sólo el pensador pal})aiKlo toda la exten- 
sión del mal se retira al más secreto recinto de 
su alma para buscar allí la solución al problema 
trascendental, alentado por la belleza suprema 
de las imágenes y la peregrina grandeza de las 
concepciones. 

La América española tiene que apoyarse en 
España y Estados Unidos; la primera influen- 
cia debe calificarse de moral, propicia á la educa- 
ción del coi-azón; la ultima, de intelectual nece- 
saria al desarrollo económico é industrial. 

Pueblos somos aman.tcs de lo bello, pues en- 
tonces (pie nos llegue la verdad, la justicia, el 
amor patrio por medio de la literatura y del 
arte. Si lo ])ropio acontece nunca lograrán las 
letras tiiunfo tan excelso. 

Me propongo hacer amar á la madre España, 
entusiasmando á las masas ilustradas con sus 
grandes poetas, principalmente Cervantes que 
como Homero entre los helenos, Dante en Italia, 
Camóens en Portugal, Shakespeare en Inglate- 
rra, Goethe en Alemania, Ibsen en Xoruega y 



CERVANTES 



Tolstoi en Rusia, domina á los demás por ence- 
rrar en sí las fibras más enérgicas de su pueblo. 

Primero creando una Sociedad, especie de club 
literario para sus admíradares, con el fin de 
fomentar su lectura, interpretarlo y ante todo 
enseñar á amarlo. 

En segundo lugar modificando radicalmente 
los programas de literatura existentes para dar 
am])lio margen ala literatura española, conside- 
rándola nacional para los Ibero-Americanos. 
Nos será doblemente ütil para el alma y el co- 
razón, que no ese conjunto de autores exóticos 
cuva lectura debiera dejarse al libre albedrío y 
sobre todo para más tarde cuando se pueda 
apreciar debidamente. 

Se consultaría á este respecto con provecho 
los programas del Bachillerato Suizo-aleman. 
La literatura alemana es la que se estudia en 
esa asignatura durante los cuatro años y medio 
que duran allí los estudios preparatorios. Por 
otra parte se le dedican cinco respetables horas 
de clase por semana; además, durante las vaca- 
ciones los alumnos tienen que leer y estudiar 
determinadas obras. Nunca se aparta allí la 
enseñanza literaria de su fin primordial práctico: 
la adquisición del estilo juntamente con un co- 
nocimiento profundo del idioma estudiado á 
través de todas sus evoluciones en las obras de 
los grandes escritores. Debo agregar para di- 
sipar ilusiones, que solamente he tenido en 
cuenta el curso de Bachillerato para ingeniería; 
pero para muestra y saludable ejemplo sirva 
este. 



8 CERVANTES 

Al escribir estas reflexiones no se nos crea 
nada patrioteros, chaiirins 6 jíngoes, somos 
personalmente cristianos y admiradores de la 
civilización, según la entiende el pueblo britá- 
nico, que partiendo de aquella base moral y de 
este concepto del desarrollo social, quisiéramos 
ver elevada á América, á la vigorosa Hispania- 
América á la reforma de su alma, hoy si se nos 
excusa la comparación, personificada en Renán 
disolvete que no en Rnskin luminoso, fecundo 
de vida universal y armoniosa moral é intelec- 
tualmente. 

Xo considero el espíritu auglo-sajón, algo así 
como peculiar de ellos, por el contrario pienso, 
que ese modo de ser exhala el soplo del siglo, el 
alma de los tiempos por que atravesamos; los 
ingleses no han hecho sino apropiársele y lo han 
llevado á su más gran explendor. Posesión no 
lo es de una nación, ni de una raza, es mundial, 
nos pertenece tanto como á ellos, por eso lo de- 
seo á mis compatriotas continentaU s. 

Si tan siquiera se apreciara á Cervantes en 
España v América como á Shakespeare en In- 
glaterra, en sus colonias y en Xorte América, 
tendríamos con toda seguridad que sentencias 
como éstas dejarían de ser tales: 

«Vencedor de sí mismo . . es el mayor ven- 
cimiento que desearse puede; el que es vencido 
hoy, puede ser vencedor mañana.» Y otras mu- 
chas de tan buen sentido y previsora moralidad 
que lo señalan apologista del tan mentado Self 
Help (ayuda propia), del culto supremo del de- 
ber, atributos honrosos de nuestra civilización. 



CERVANTES 9 

La personalidad moral de Cervantes se aqui- 
lata con el estudio de su vida. En nada discrepa 
á las vidas sublimes de Esquilo, el héroe de 
Moratón y príncipe de la tragedia; de Sokrates, 
soldado heroico, escultor y padre de la filosofía. 
De ambos posee la belleza del alma y el acen- 
drado patriotismo. Al bello decir de un crítico 
francés cuya penetración moral es admirable, 
Cervantes fué un héroe antes de haber escrito 
su obra maestra. Su vida, continúa dando alti- 
sonancia á su elogio, ofrece el raro ejemplo de 
las más altas virtudes que honran á la humani- 
dad: coraje intrépido en el peligro, paciencia y 
abnegación en la desgracia, probidad y resigna- 
ción en la pobreza, extrema indulgencia aunada 
á un hondo conocimiento del corazón humano — 
tales son los ejemplos (inolvidables) que ha de- 
jado ese gran hombre á la humanidad. El anhelo 
común es que Cervantes sea la personificación 
del pueblo ibero y del americano porque él ha 
reunido todas nuestras virtudes y todas nues- 
tras glorias. Para ello se impone un renaci- 
miento político-social. Todas nuestras activi- 
dades deben tornar en provecho de esta obra 
insigne de reconstitución. 

La Sociedad Cervantes dará la norma y mar- 
cará la intensidad de estas aspiraciones. Des- 
pertad un ideal en el individuo y veréis como 
cambia su vida. Decía en verdad Kant, que 
nuestras ideas nos vienen en parte de las objetos 
y en parte de nosotros mismos. 

Tarea de esta asociación será activar lo bueno 
de nuestra idiosincracia española. 



10 CERVANTES 

Podrá aún después de cuatro siglos reivindi- 
car el título de Samuel Smiles español. Fuerza 
es indagar todo lo práctico, todo lo hermosa- 
mente humano, todo lo sublimemente religioso 
que transparenta el carácter de Don Quijote á 
la par de las inclinaciones reales y positivas de 
Sancho, verdadero hijo de nuestra época demo- 
crática. Será grande el provecho que se pueda 
extraer de semejantes investigaciones. 

¡Libro alguno como el Quijote fué recibido 
con tanto entusiasmo! No lleva huella de exa- 
geración el decir que desde el grande de Espa- 
ña hasta el simple artesano todos los leyeron y 
se hizo de inmediato el libro favorito, la lectura 
por excelencia de todas las clases y geraiquías 
sociales. 

¿Quién resiste á la alegría del buen vivir que 
infunde Cervantes? Esa expresión de risa in- 
voluntaria dibujada en los labios del lector vale 
las más alambicadas filosofías. 

jMenester es afirmar categóricamente que el 
Quijote para los de habla castellana constitu- 
tuye un goce intelectual de primer orden. 

>;ingún hogar debería carecer de él 

Con certeza es este autor de genio universal, 
loque Miss. A. B. Edwards ha manifestado: un 
leal soldado, un patriota, un fiel amigo, un ver- 
dadero poeta, un caballero y un Cristiano de 
verdad. 

Meditad estos ejemplos de la vida cuotidiana. 

Un solitario intelectual, Jorge Damianovich, 
lejos del mundanal bullicioso por dolencias del 
cuerpo, autor de un celebrado catecismo cervan- 



CERVA^'TES 11 

iesco, se permite como única preocupación del 
espíritu, la lectura de «la Biblia de la Huma- 
nidad» cual el mismo lo llama, á la «sombra 
de im árbol amigo». Lo declara remedio contra 
el mal humor y cordialmente desea que este fa- 
moso t(5nico sea experimentado por el mayor 
número. El mundo moderno, persigue este se- 
sudo glosador, reconocidamente neurótico ne- 
cesita, se le den lesiones del Quijote en vez del 
tardío é infame bálsamo de Fierabrás con que 
se embriaga mas que se cura en la incansable 
batalla. 

A haber Taine, nuestro querido padre inte- 
lectual, estudiado en su forma magistral, sní- 
geiieris, la personalidad del gran Español, hu- 
biera encontrado en su obra la moral que pre- 
domina en el individuo sano de alma y de 
cuerpo. Este código de moral es imperecedero 
en tanto que la humanidad sea Humanidad, 
siempre que exista la desproporción entre el 
deseo y la satisfacción. Lo es, apropiándome 
una expresiva imagen del autor ya mencionado, 
el par de alas que mientras no se ajan y desfa- 
llecen, progresa el alma colectiva de un pueblo. 

Descendiendo en la grandeza de los ejemplos, 
recuerdo que esta legítima admiración mía por 
el Quijote proviene de haber aludido mi padre, 
á sus páginas y ejemplos de oro más de una vez 
cuando se modulaba mi alma. 

Este ejemplo, por cierto el más humilde, es 
muy recomendable; tiene por escenario el ho- 
gar donde se siembra todo lo que se cosecha en 
el porvenir. 



12 CERVANTES 

Edüquese á la niñez y á la juventud en estas 
ideas y tendremos dentro de algunos años á 
España y á su hija americana, cubierta de san- 
tuarios literarios y morales alzados para con- 
servar incólume el ideal más querido: el desen- 
volvimiento grandioso de nuestra raza sugerido 
por la admiración de Cervantes. 

Entonces el nobilísimo corazón de don Juan 
Yalera latirá contento y su frente hermosa no 
tendrá va armólas de diso;usto, se dilatará seré- 
na contemplando á España cual patria moral de 
lo^ americanos. No habrá ya la necesidad cruel 
de lamentarse de la actitud extraña de la men- 
te americana en bellas cartas literarias. ¡Salve 
noble anciano! España vive, reina é impera aún. 

Cervantes, recordémoslo bien, ridiculizó á su 
época, á sus contemporáneos y más que á ellos, 
al cuerpo de ideas y sentimientos reinantes. 
¿Aprendieron por asomo nuestros antepasados 
en ese libro profético la lección que bien refle- 
xionada hubiera alejado su ruina? Todo de- 
muestra lo contrario. El Quijotismo siguió im- 
perando, llegó á dominar todo y aún hace estra- 
gos en el valeroso país, no menos que en las 
colonias independientes, donde por más que se 
diga lo contrario, mueve los destin(»s el genio 
de España, inmortalizada por sus lejanas tierras. 

Cervantes, que fué de España antigua el 
maestro sincero, séalo de la que aspira á ser 
España moderna; — la América, purificada por 
las guerras, por las revoluciones y por tantos 
actos que la han convulsionado en estos dos 
últimos siglos. 



CERVANTES i$ 

Los intérpretes del Quijote verán como Cer- 
vantes inicia á la clara comprensión de la vida 
ni más ni menos cual la codician los modernos. 
¿Y hoy entre todas esas vidas aisladas de los 
pueblos maestros^ cuál, me pregunto, es más 
digno de imitarse? La inglesa nos dirá, después 
de no poca reflexión. 

Seamos pues latinos, así nacimos, quedare- 
mos tales, pero con todo, aspiremos tan siquiera 
á hacer evolucionar nuestra alma inculta, siendo 
modernos, morales, altivos y apasionados por 
nuestro pasado, en tanto que nos inspire bien. 

La Sociedad Cervantes á no dudarlo obedece 
á las necesidades urgentes de una era nueva 
que comienza para estas democracias incipien- 
tes. El siglo fenecido ha cumplido su misión; — 
el mapa de Europa y del mundo se ha transfor- 
mado; Inglaterra y sus colonias, Estados Uni- 
dos y su ambición de espandirse dominan, A 
los desmanes de los conquistadores nórdicos 
urje oponer un ideal que lleve á una altura en 
que el Español y el Americano se sientan altivos 
Cides Campeadores. Hasta ahora se les ha com- 
batido con armas vetustas, usadas; cambíese de 
táctica, empléense sus mismos medios. Hay 
harto tiempo para la enmienda del carácter. 

No guiará el corazón estas maniobras sino el 
cálculo frió é impávido; siempre en el fondo se 
conservará vivaz el corazón, tesoro incompara- 
ble, gloria y virtud de la raza. 

Después surgirán más feraces los arranques 
de ese abismo de amor que es la verdadera base 
del carácter ibérico. 



14 CERVANTES 

Difundir el espíritu moderno, latinizar la alta 
cultura espiritual que engrandece á nuestra her- 
mana Norte América, heredera de Europa, será, 
protegidos, prestigiados, y autorizados por Cer- 
vantes, intelecto español el más preclaro é im- 
perecedero, el objeto de la Sociedad Cerrantes 
que si bien guardad fidelidad á su propósito 
grande y noble colmará de gloria á ese nombre 
español, hoy oscurecido por el abatimiento. 

¡AJaobral ¡Al combate ¡Sursum r-orda! 



CERVANTES 15 



SEGUNDA PARTE 

Hasta aquí la sagrada sublimidad del tema 
ha dado á mis ideas tono enfático, lírico, casi 
prof ético. Horizontes nuevos, ciel<»s novísimos, 
tierras noveles confortan mi retina visionaria, 
son sueños, es cierto, lo son, pero cuan hermo- 
sos, cuanto levantan el ánimo prestándole la 
serenidad casi santa de la esperanza. 

Quiero conmover, deseo electrizar esas vo- 
luntades remolonas, anhelo sembrar el grado 
fecundo que ha de dar las flores codiciadas. 
Las visiones que me bordan las hadas poéticas 
a'lá en mi mente se deshilan y veo la realidad- 
La Sociedad Cerrantes tendrá carácter inter- 
nacional, en una palabra, extensiva á todo pais 
cuyo idioma sea el castellano, dentro del con- 
tinente americano. Alcanzaría de esta suerte á 
mantener la comunidad hispano americana, tam- 
bién se llegarían á conocer naturalmente estas 
naciones. 

Para realzar aún mas este fin, propondría la 
fundación de una ciudad del nombre de Cer- 
vantes, cuyo territoi'io fuese común á todos 
estos pueblos hermanos, además de poseer pri- 
vilegios especiales. 

Los socios de la Sociedad, serán todos aque- 
llos, hombres y mujeres, que contribuyen á sü 
sostén mediante la cuota de $ 10 oro, pagadera 
cada año nuevo. 

Poco importa la profesión, oficio, ocupación, 
clase social, partido y religión; lo fundamental 



16 CERVANTES 

y lo esencial es que los contribuyentes estén 
animados del propósito de la Sociedad, coo- 
perar cada cual en su esfera por la grandeza 
material, moral é intelectual de la América, 
inspirándose en el amor y en la admiración para 
con Cervantes. 

Un banquete anual, celebredo el 7 de Octu- 
bre, día en que nació el manco de Lepanto, 
reunirá todos los socios en las distintas partes 
donde se hallen. Anualmente serán premiadas 
las tres obras mejores que hayan aparecido en 
las imprentas sud-ameiicanas. 

Cada tres años habrá un premio para la mejor 
obra sobre el Quijote ó su autur. 

Será recompensado anualmente aquel indivi- 
duo ó aquella obra que hubiera alcanzado acer- 
car á estas naciones mediante tratados, asocia- 
ciones, leyes ó bien cuya acción tienda directa- 
mente al bienestar común. 

Cada cinco anos tendrán lugar solemnes fies- 
tas, banquetes, paseos, veladas, conferencias, 
conversaciones, conciertos, durarán una semana 
llamada Semana Cerrantes. 

Concurrirán a estas solemnidades delegados 
de todas las naciones hispano-americanas, y 
también de España. Cada quince años habrá 
un gran congreso social del que participarán 
todas estas naciones; se tratará en él de los pro- 
gresos realizados y por realizarse en estos 
países. 

Anualmente en fecha que se fijará, además 
del banquete habrá una «conversazione» ósea 
reunión de los socios y sus familias en el local 



CERYA>'TES 17 

social para asistir á un promeiiade concert 6 
algo que le equivalga. 

Meusualinente se dará una conferencia sobre 
el Quijote ú otra obra de Cervantes conside- 
rándolas bajo todos los puntos de vista imagi- 
nables; un día por semana se leerá un capítulo 
de sus obras ó de otro escritor notable y en 
seguida serán discutidas ó analizados por los 
concurrentes. 

En todas partes de nuestro continente po- 
drán constituirse Sociedades Cervcmtes aná- 
logas, con los mismos fines, con los mismos es- 
tatutos; cuando no se puede tener local social, 
la casa de cualquier particular hará las veces; 
la única condición exigida será que dependan 
de la Sociedad matriz, por solo vínculos mora- 
les. Por fuerza babrá en la sala de lectura si- 
quiera un periódico de cada nación hispano- 
americana; los habrá igualmente de los demás 
países, muy especialmente de España. 

Las autoridades estarán constituidas por una 
comisión honorífica compuesta de los hombres 
más eminentes de nuestras naciones y de Es- 
paña y de autoridades efectivas. 

Mucho habría que agregar á estos grandes 
rasgos para fijar de una manera definitiva y ló- 
gica esta Sociedad sobre bases que la harán una 
fuerza moral é intelectual. 

En .otros artículos hablaré de estatutos y de 
otros pormenores interesantes: por de pronto 
tengan noticia de la idea matriz todos los que 
reverencian lo bello, lo verdadero y lo bueno 
en el gran Cervantes. 



18 CERVANTES 

Pido á todo el que me acompañe en lo esen- 
cial, me envíe su adhesión y si le es posible sus 
ideas al respecto (1). 

Anhelaría diera cabida esta sociedad á todas 
las opiniones, á todos los deseos, á todos los 
gustos, fundiéndolos en un sólo propósito ele- 
vado y bueno. 

Xo mdnos seria de mi agrado fuera un movi- 
miento popular. 

Voy á terminar este manifiesto que lo es la 
buena nueva, el Evangelio de mi corazón, más 
antes escuchad dos palabras: 

Imaginad que somos griegos, helenos del 
tiempo de Clístenes, pueblo en ese instante, 
histórico, oscuro y frugal. Ya á caer sobre nos- 
otros la tormenta que nos ha de valer eterna 
gloria si sabemos unirnos y protegernos mutua- 
mente mientras quede intacta la soberanía é in- 
dividualidad de cada nación hermana. 

Puedo re])ctir en son de des])edida las pala- 
bras llenas de consuelo del genial caballero: 

«Dadme albricias de que ya no soy Don Qui- 
jote de la ]\íancha sino Alonso Quijano, á quien 
mis costumbres dieron renombre de Bueno. ^ 

Séame permitido, el Eterno mediante, pasar 
de tal manera de la ilusión cautivadora á la 
realidad fecunda» 

J^ióerto 9/ín .Parías. 

Montevideo, Xoviembre de 19C>0. 

(1) Cartas serán dir gidas á Montevideo, Misiones 170. 



OPINIONES Y ADHESIONES 



«Sería también útil la asociación local Cer- 
vantes para ocnparse de todo lo referente á 
éste y para defender y hacer prosperar la lengua 
que mamamos y que tiene la mayor importnncia 
en el desenvolvimiento individual y c(jlectivo... 

J. Daniicnwrtck. 

Buenos Aires. 



« Vd. es joven, inteligente y estudioso y puede 
llevar adelante la feliz idea que aplaudo con 
toda mi alma, de formar una Sociedad Cerran- 
tes, especie de Club Literario para sus admira- 
dores, con el fin de fomentar su lectura, inter- 
pretarlo y sobre todo enseñará amarlo>. Puede 
Vd. contar, con que para tan alto y trascedental 
propósito no sería yo uno de los últimos, ya 
que no me fuese dado ser de los primeros. 

ídem. 



20 APÉNDICE 

Cuénteme desde ya, entre los que quieren la 
Sociedad Cerrantes tal como Yd. la esboza y 
delinea, para ser miembro de ella y propagan- 
dista. 

Guillermo Stock. 

Director de «La Quincena» — Buenos Aires. 



«A mi juicio la Sociedad Cerrantes viene á 
llenar un vacío (]ue se hace sentir en las insti- 
tuciones intelectuales de España y de América. 

La idea es ma_2:nífica y estoy convencido hará 
camino más aún des|)ues de las declaraciones 
del Congreso Social Ibero-Americano. 

Aunque español me felicito mucho de que 
esta iniciativa salga de la América Ibérica, pues 
nos demuestra que todavía se quiere aquí á la 
madre ]iatr¡a. * 

Antonio de la Cuera, 

Director del Instituto Hispano-LusitHno. 
^ y ^ Montevideo. 









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PQ Nin Frias, Alberto 

6337 Cervantes; ensayo sobre una 

A37N55 sociedad literario- internacio- 
nal